30/5/09

VERSIONES EN EL PAÍS SOBRE EL REGRESO DE BRENAN

El regreso de Brenan
JAVIER TORRES VELA 22/02/2003

El reciente estreno de Al sur de Granada ha dado lugar a una catarata de artículos y reportajes sobre Brenan. Uno de ellos ha sido el de Jonathan Gathorne-Hardy, publicado en El País Semanal el pasado 5 de enero, en el que se narran un gran número de momentos de la vida del autor de El laberinto español. Uno de ellos, el regreso de Brenan a Alhaurín en 1984, me ha recordado mi participación en ese hecho, que recuerdo de forma profundamente distinta a como la cuenta el biógrafo británico, que viene a decir que Brenan fue prácticamente secuestrado de una residencia de ancianos de Londres para traerlo a Andalucía. Dado que tuve ocasión de vivir directamente estos acontecimientos, quiero contar, siquiera brevemente, mi visión.

Mi intervención en el regreso de Brenan comienza una mañana de verano de 1984 cuando en mi despacho de consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Mateo Revilla, mi viceconsejero, me comenta que el corresponsal de EL PAÍS en Granada, Eduardo Castro, le ha llamado para decirle que ha sabido, por unos amigos ingleses de Brenan, que el hispanista estaba ingresado en una residencia de ancianos en Londres, donde se quejaba continuamente de su situación manifestando que lo único que deseaba era huir del perpetuo cielo nublado y regresar a su casa de Alhaurín.

Todos los que íbamos sabiendo esta situación de abandono de Brenan coincidíamos en que los jóvenes y democráticos poderes públicos de Andalucía debíamos reaccionar, pues nuestra deuda con don Geraldo era inmensa. No en balde, Al sur de Granada y El laberinto español son, entre otros, libros esenciales para conocer la historia de Andalucía en el siglo XX. Lógicamente, la forma de actuar no podía ser otra más que la de respetar al máximo su voluntad y la de su familia. Para conocer de viva voz su voluntad, nos trasladamos a Londres el alcalde de Alhaurín, Francisco Jiménez Díaz; su concejal de Cultura, Cristóbal González; el periodista Eduardo Castro, Lars Pranger (marido de Lynda, la "sobrina" de Brenan) y yo mismo.

En Londres tuvimos una agradable conversación con don Geraldo, que me pareció que conservaba su lucidez de siempre a pesar de tratarse de una persona de 90 años, y en la que me confirmó hasta tres veces su deseo de volver a su casa de Alhaurín "mejor mañana que dentro de una semana". Manifesté la voluntad de la Junta de Andalucía de contribuir a hacer posible su regreso. La familia puso a nuestra disposición la casa de Alhaurín a condición de que la Junta de Andalucía asumiera la responsabilidad de sus cuidados. Con esta decisión tomada, Eduardo Castro, Lars Pranger y yo regresamos a Andalucía. El alcalde y el concejal de Alhaurín permanecieron en Londres para subsanar algunos trámites necesarios para su regreso y acompañar a Brenan en su retorno, que se produjo unos días después. Para nada nos habló -como dice Gathorne-Hardy- de su deseo de viajar a China.

Todo esto quedó perfectamente reflejado en la prensa de entonces. El autor debería haber recurrido, para documentarse, a los artículos que escribió Soledad Gallego-Díaz, corresponsal en ese momento de EL PAÍS en Londres, y no cometer así el error de crear sombras sobre una relación generosa entre Andalucía y una persona a la que creíamos que debíamos algo. El Gobierno andaluz asumió su compromiso de garantizar un mínimo de comodidad a la estancia de Brenan, para lo que creó una fundación con el fin de que don Geraldo estuviera perfectamente asistido hasta el final de sus días y a la que el hispanista aportó sus libros, cartas y enseres como fondos. Quisiera, eso sí, volver a agradecer al embajador de España en Londres, José Joaquín Puig de la Bellacasa; al Ayuntamiento de Alhaurín, y a la propia familia las facilidades que me ofrecieron para poder llevar a cabo la indudable voluntad de Gerald Brenan de volver a Andalucía. Dejemos en paz la hermosa relación de amor entre Brenan y nuestra tierra.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/regreso/Brenan/elpepicul/20030222elpepicul_2/Tes



El regreso de Brenan.
Jonathan Gathorne-Hardy, Autor de Gerald Brenan. El castillo interior. Biografía 08/03/2003

Me gustaría comentar el artículo de Javier Torres Vela titulado El regreso de Brenan sobre el retorno de Gerald Brenan a España en 1984 y que EL PAÍS publicó en las páginas de Cultura el pasado 22 de febrero de 2003.
Es una verdadera lástima que el señor Torres Vela no haya podido leer mi biografía de Brenan (El castillo interior), ya que, con excepción de algunos detalles que él no podía conocer, mi explicación de los hechos coincide con la suya. No obstante, al releer mi artículo sobre Brenan publicado en El País Semanal (5 de enero de 2003) y al que respondía Torres Vela, veo que hay dos cosas que podían dar la impresión de que Gerald Brenan fue devuelto a España en contra de su voluntad. Mencionaba en mi artículo que en un principio era imposible saber con exactitud lo que quería Brenan, ya que expresaba sentimientos contradictorios -quedarse en Inglaterra, regresar a España-. Ahora me doy cuenta de que tendría que haber especificado, como sí hice en el libro, que al cabo de unas semanas quedó claro que quería regresar. No añadí esta información en el artículo porque no se me ocurrió que alguien pudiera dudarlo.
Este malentendido se acentuó debido a la traducción imprecisa de mi inglés. En la traducción española se entiende, al parecer, que Gerald Brenan quería ir a China (y no a España), cuando lo que yo escribí es que él creía que era allí adonde lo llevaban. Lo sé porque él mismo me lo dijo. Y parecía muy contento. Durante esas semanas vi a Gerald bastante a menudo (y por tanto no me hacía falta leer, aunque lo hice, las crónicas periodísticas que Torres Vela me señala). Gerald solía estar más confundido de lo que Torres Vela cree. Por ejemplo, cuando lo llevaron de la residencia de ancianos de Pinner al Club Español en Connaught Square, pensaba que había viajado hasta Sevilla.
El segundo aspecto que me gustaría matizar es mi relato de este viaje al Club Español. Utilicé la palabra kidnap (secuestrar). Esta palabra es exagerada -a pesar de que ésta fue la impresión que tuvieron las personas que se vieron involucradas-. Las circunstancias de este episodio, que Torres Vela no podía conocer, fueron extremadamente confusas. En resumidas cuentas, lo que sucedió fue que los dos señores de Alhaurín el Grande, el alcalde, Francisco Jiménez Díaz, y Cristóbal González, que iban a encargarse de devolver a Gerald a su casa, de repente decidieron que Gerald estaba siendo convencido para cambiar su testamento, por lo que Alhaurín el Grande hubiera perdido la biblioteca. (Esto de ninguna manera fue una invención por su parte. Se estaban dando una serie de pasos ridículos en esa dirección, aunque los detalles de aquello son demasiado complicados para tratar aquí). Francisco Jiménez y Cristóbal González decidieron, comprensiblemente, que tenían que llevarse a Gerald a territorio español lo antes posible, y que lo llevarían al Club Español. Se presentaron por sorpresa dos días antes de lo previsto en la residencia de ancianos, metieron a Gerald en un taxi y lo trasladaron apresuradamente a la otra punta de Londres.
Torres Vela termina su artículo pidiendo que se deje en paz "la hermosa relación de amor entre Brenan y nuestra tierra". Sí. Y por eso mismo, déjeme terminar citando el comentario sobre este incidente que incluí en mi libro: "El gesto que hicieron los españoles fue de una generosidad tan maravillosa y tan espontánea, y sus sucesivos movimientos se llevaron a cabo con tal eficacia, con tal amabilidad, sin perder de vista lo más inmediato, lo más práctico, que aún a día de hoy resultan motivo de simpatía".

http://www.elpais.com/articulo/opinion/regreso/Brenan/elpepiopi/20030308elpepiopi_4/Tes

El regreso de Brenan, 3
Miguel Martínez-Lage (Traductor de El castillo interior (El Aleph Editores)) - Pamplona - 13/03/2003


Dice el 8 de marzo de 2003 J. Gathorne-Hardy, autor de la magna biografía de Gerald Brenan titulada El castillo interior, que he tenido el placer de traducir, placer que mis sudores me ha costado, que el malentendido al que responde con delicadeza y exactitud, base de otro artículo anterior de Javier Torres Vela, "se acentuó debido a la traducción imprecisa de mi inglés". Y termina Gathorne-Hardy recalcando su visión de los hechos, en esencia concordante con la de Torres Vela, citando verbatim una frase de su libro en mi traducción.
En aras de una mayor claridad, quisiera dejar constancia de que esa "traducción imprecisa", según la cual hay quien deduce que Brenan creyó que lo llevaban a China cuando se lo trajeron a Málaga, es la del artículo que publicó El País Semanal el pasado 5 de enero, donde el autor de la magna biografía de Brenan condensaba algunos episodios en muy pocas líneas. En El castillo interior están recogidos los hechos de manera juiciosa, documentada y veraz.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/regreso/Brenan/elpepiopi/20030313elpepiopi_5/Tes