12/5/09



Estimados amigos es una alegría para mí, el anunciaros que El señor del castillo está ya a la venta.

PROGRAMA CONGRESO HEMINGWAY

ENCUENTRO INTERNACIONAL EN TORNO A LA FIGURA DE ERNEST HEMINGWAY


Martes, 12 de mayo
7 p.m. : Justo Navarro: “Hemingway y la Generación Perdida”.
7.45 p.m.: Andrés Arenas: "'Un verano peligroso': Hemingway y el periodismo".
8.30 p.m.: J.A. Gurpegui: “Trasfondo filosófico en las obras de Ernest hemingway”

Miércoles, 13 de mayo
7 p.m.: Miguel Sánchez Salas: “Hemingway, Antonio Ordóñez y la pasión por los toros”
7.45 p.m.: Douglas Laprade: “Censura y represión de Hemingway en España”
8.30 p.m.: Edorta Jiménez: “San Fermingway”

Jueves, 14 de mayo
7 p.m.: Carlos Pranger: “Brenan y Hemingway: Crónica de un desencuentro”
7.45 p.m.: Miguel Martínez Lage: “Traducir a Hemingway”
8.30 p.m.: Gladis R. Ferrero: “Hemingway, Cuba y Finca Vigía”

Viernes, 15 de mayo
12 a.m.: Valerie Hemingway: “Recuerdos personales: Mi amor por los Hemingway”


Las jornadas se celebrarán todas en el Edificio del Museo Municipal, Paseo Reding 1, excepto la intervención de Valerie Hemingway que tendrá lugar en La Cónsula.

Congreso sobre Ernest Hemingway.

Un encuentro internacional aborda desde hoy hasta el próximo día 15 en el Museo del Patrimonio Municipal (Mupam, en el Paseo de Reding) la vida y obra de Ernest Hemingway (1899-1961) cuando se cumple el 50 aniversario de la visita del escritor estadounidense a Málaga, donde escribió Un verano peligroso, obra de la que estas jornadas han tomado su particular título. Una decena de expertos participarán en el encuentro, organizado por el Instituto Municipal del Libro de Málaga y la Fundación Manuel Alcántara, que evoca la estancia en España de Hemingway, en la que siguió el duelo taurino entre Antonio Ordóñez y Luis Miguel Dominguín para hacer un reportaje, por encargo de la revista Life.

Entre los ponentes figura el biógrafo Andrés Arenas, que se centrará en el reportaje de aquel verano de 1959; el traductor (Premio Nacional en 2008) Miguel Martínez Lage, quien abordará las traducciones al español de la obra de Hemingway, Carlos Pranger, custodio del Archivo Gerald Brenan, que hablará del encuentro entre Brenan y Hemingway; y el profesor de la Universidad de Texas Douglas Laprade, quien se centrará en los problemas que atravesó el Premio Nobel con la censura franquista. También participarán los novelistas Justo Navarro y Edorta Jiménez y el catedrático de la Universidad de Alcalá de Henares José Antonio Gurpegui, quienes abordarán la relación de Hemingway con la generación de los casos perdidos, su atracción por las fiestas de San Fermín de Pamplona y el trasfondo filosófico en sus obras, respectivamente.

Según explicó ayer el profesor y periodista Teodoro León Gross, codirector del encuentro, Hemingway llegó a Málaga a principios de mayo de 1959 y se alojó en La Cónsula, propiedad de un matrimonio californiano con el que había confraternizado en México. En aquel momento, el escritor atravesaba una "situación difícil, inestable", pero su pasión por los toros le llevó a elaborar un trabajo de 120.000 palabras en lugar de las 10.000 encargadas por la revista, que finalmente dio lugar a tres reportajes consecutivos y al celebrado libro Un verano peligroso. El duelo taurino entre Dominguín y Ordóñez no le costó la vida a ninguno de ellos, pero sí contribuyó al desequilibrio mental del escritor, que se suicidó meses después de su visita del año siguiente para terminar de conformar su propia leyenda.

El encuentro será clausurado en la finca La Cónsula por Valerie Hemingway, quien fuera secretaria personal del autor de El viejo y el mar u que después se convirtió en su nuera, y que hará memoria de esos años marcados por la pasión de los toros. De la mansión decimonónica de La Cónsula, Hemingway afirmó: "Nunca había estado en un sitio más hermoso. Era ideal para trabajar y comencé a escribir enseguida".

Introducción al Señor del Castillo

A Gerald Brenan, autor de obras tan capitales para entender la España contemporánea como son Al sur de Granada, La faz de España o El laberinto español, suele considerársele uno de los hispanistas más importantes y originales del siglo XX. Pero Brenan no es sólo el etnógrafo, el viajero o el historiador, sino que también es un escritor original y de enjundia. Aparte de los innumerables papeles que el propio autor vendió al centro de documentación Harry Ransom Research Center (en Austin, Texas), y a pesar de la afición a la quema de papeles privados que desarrolló con verdadero ahínco al final de su vida, han sobrevivido una serie de escritos, poemas y epistolarios, depositados en el Archivo Español de Gerald Brenan (AEGB), y hasta ahora rigurosamente inéditos, que finalmente verán la luz gracias a la iniciativa de la editorial Alfama. Entre ellos destacan dos obras emblemáticas, quizá de los testimonios más íntimos que acerca de sí mismo escribió Gerald Brenan a lo largo de su vida: El señor del Castillo y Él. Secuencia de pensamientos autobiográficos. Aunque escritos en periodos vitales distantes y pertenecientes a géneros literarios tan completamente distintos como son la alegoría dramática de fuerte coloración lírica y la condensación quintaesenciada del aforismo, estos dos textos ―que ven la luz por vez primera en este volumen― constituyen dos puntos de inflexión conexos y fundamentales en su trayectoria literaria y vital. Son dos obras que se contraponen y se complementan, y que podrían concebirse como un principio, El señor del castillo, y un final, Él.

II.

Aparte de la alusión a Las moradas interiores de Teresa de Jesús, cuya biografía empezó a escribir Brenan, aunque nunca la concluyó, la imagen del castillo es, sin duda, una clave importante y fundamental en su vida y obra. Como señala Jonathan Gathorne-Hardy en su biografía de Gerald Brenan El castillo interior (Norton, 1992; hay traducción española en El Aleph, 2003), a causa de sus vivencias infantiles en relación con su familia y, en especial, con el colegio, Brenan se retiró a lo más profundo de sí mismo, a un «castillo interior», donde estuvo muchos años refugiado. Ansiaba escribir, pero le daba miedo mostrarse, exponerse. El señor del castillo es el trasunto simbólico de esa lucha interior provocada por sus circunstancias vitales, y es reflejo de su peculiar relación con la literatura, en especial la poesía.

III.

Escrito en 1974, al socaire de la vejez, Él subtitulado Una secuencia de pensamientos autobiográficos, es parte fundamental de los documentos extraídos del «castillo interior» donde halló refugio Gerald Brenan durante gran parte su vida. En estos aforismos, escritos a última hora, a los ochenta años, de vuelta de todo, Brenan hace un balance crítico, honesto y sincero, de toda una vida intensa en lo literario y en lo personal. «En la literatura me siento más lector que escritor, como si fuera un espejo en el que los grandes poetas y artistas del pasado han proyectado su imagen, sin las cuales ni yo ni otros como yo podríamos existir », dijo Brenan a V. S Pritchett en una carta escrita en 1971. Esos pensamientos plasmados en tercera persona para reforzar seguramente el distanciamiento y la objetividad, concebidos como un testimonio a tumba abierta sobre la literatura, la nostalgia y el acercamiento a la muerte, no fueron fáciles de extraer del castillo, una fortaleza bien custodiada y por momentos inexpugnable.

El señor del castillo

Ya está a la venta en toda España El señor del castillo y su prisionero, editorial Alfama.