Os presento un extracto de la primera obra inédita que publicará la editorial Alfama en Marzo del 2009.
El señor del castillo y su prisionero,
una alegoría dramática en tres actos
Mi emanación que anida profunda en mí
llora sin cesar por mi pecado.
William Blake
ACTO I
Una mazmorra. Emanación encadenado. Entra el carcelero con un abogado.
CARCELERO: Aquí estamos al fin. En la mazmorra más profunda. Esta corriente de aire enfría hasta la médula. Lee tu documento rápido, abogado, y nos marcharemos.
ABOGADO: ¿Es Emanación tu nombre?
CARCELERO: ¿Qué os dije? No le contesta a nadie.
ABOGADO: Carece de importancia. Le reconozco. He venido, Emanación, en virtud de mi cargo como abogado de Lord Razón, legítimo gobernante de este castillo y de este reino, para leerte las órdenes que él ha expedido para tu guía y enmienda. Comienzo a leer.
[lectura.]
Se te exige convertirte en un hombre de costumbres normales.
EMANACIÓN: Dejadme salir.
ABOGADO: Se te exige mantener todos tus compromisos con la sociedad.
EMANACIÓN: Dejadme salir.
ABOGADO: Se te exige practicar las siete disciplinas de la abnegación, conocidas como virtudes.
EMANACIÓN: Dejadme salir.